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domingo, 3 de mayo de 2015

La importancia de la Educación Plástica y Visual, la gran olvidada.

La Educación plástica y visual en nuestro país es considerada como una asignatura “maría”, es la denominación coloquial que se les da a aquellas materias que son consideradas fáciles de aprobar y poco trascendentales en la formación educativa de los alumnos. En el franquismo se popularizó la expresión de "Las Tres Marías" (La Virgen María, María la de Betania y María Magdalena) para referirse a las tres áreas obligatorias en todas las carreras que se superaban con facilidad: Educación Física, Religión y Política. La "poca consideración" que se tuvo con las mujeres del Nuevo Testamento pretendía reflejar el valor que se les daba a dichas asignaturas. Desde entonces, una asignatura “maría” es aquella que se aprueba sin esfuerzo, que carece de importancia.
En la actualidad, es el propio sistema educativo el que favorece la minusvaloración de estas asignaturas frente a otras que considera "troncales". En los horarios escolares prevalecen las sesiones dedicadas a las asignaturas fundamentales, mientras que las “maría” casi estorban. Esta problemática entre asignaturas troncales y “marías” crece todavía más ya que, los padres no consideran que sus hijos deban dedicar mucho tiempo a estas asignaturas “maría” porque tienen que centrarse en superar las importantes. Los alumnos, siguen el consejo de los padres y se centran en aprobar asignaturas como Lengua y Matemáticas. Hemos llegado a tal punto, donde los mismos profesores dejan de creer en estas materias favoreciendo la asequibilidad de las mismas o utilizando esas sesiones para otras actividades culturales: hacer un mural para el día de la paz, un regalo para el día de la madre… Convirtiendo a la Educación plástica y visual una asignatura de manualidades y no para lo que la normativa dice que debe de conseguirse en ella.
Si recurrimos a las competencias y a la finalidad que tiene la Educación plástica y visual vemos como en la normativa dice que hay que “desarrollar en el alumnado capacidades perceptivas, expresivas y estéticas a partir del conocimiento teórico y práctico de los lenguajes visuales para comprender la realidad, cada vez más configurada como un mundo de imágenes y objetos que se perciben a través de estímulos sensoriales de carácter visual y táctil. Al mismo tiempo, busca potenciar el desarrollo de la imaginación, la creatividad y la inteligencia emocional, favorecer el razonamiento crítico ante la realidad plástica, visual y social, dotar de las destrezas necesarias para usar los elementos plásticos como recursos expresivos y predisponer al alumnado para el disfrute del entorno natural, social y cultural.” Pero cierto es que esto, por lo menos en la educación que he recibido yo, no es así.
La educación es el instrumento que permite a los alumnos encontrar su talento y potenciarlo. Para ello es fundamental que haya un cambio de mentalidad en la sociedad, dejar de lado los mecanismos obsoletos en los que nos seguimos basando para formar a los alumnos y utilicemos nuevas metodologías para fomentar en ellos motivación, curiosidad, crítica… Necesitamos ciudadanos de diferentes características y lo único que estamos consiguiendo es ciudadanos sumisos.
Me centro únicamente en Educación plástica y visual, ya que algún día aspiro a ser profesora de esta asignatura. Echando un vistazo a los contenidos creo que estos son correctos, creo que el problema radica en la forma de implantarlos. Esta asignatura ha sido relegada y desprestigiada, se la ha menos preciado porque no nos enseñaba a leer o a sumar y nos equivocamos, la Educación plástica y visual nos enseña el lenguaje visual, otro tipo de comunicación igual de importante que las demás, sobretodo en este mundo globalizado donde estamos rodeados de imágenes.
Es fundamental que para que haya un cambio los profesores, los actuales y los futuros, nos creamos la importancia que tiene esta asignatura para el desarrollo y aprendizaje del niño, si nosotros no nos lo creemos mucho menos nuestros alumnos y sus padres que seguirán considerando esta asignatura como una asignatura de relleno. Debemos mostrar a nuestros alumnos lo importante que es la Educación plástica y visual para su desarrollo como personas, enseñarles que no debe de considerarla como una asignatura “maría”, motivarlos, sobre todo a esos que vienen asustados por no tener habilidad dibujando, esta asignatura no es solo dibujar y mucho menos hacer manualidades. Actualmente, tenemos el agravante de que la actual reforma educativa considera la Educación plástica y visual como una optativa en primaria, y no sólo eso, cada vez se dan menos horas, pues no la consideran útil. Todos estos cambios solo me llevan a una explicación, no interesa crear ciudadanos críticos, creativos y motivados, capaces de plantarse ante las cosas que no comprendan o no vean correctas.
Creo que somos muchísimos los que pensamos que nuestra educación necesita un cambio. Un cambio profundo, un cambio radical que ponga patas arriba todo lo que se ha considerado necesario hasta el momento. Debemos de preparar unos cimientos firmes sobre los que todos juntos construir la educación que necesitamos, ejemplos tenemos, instrumentos también, tenemos que creernos que somos capaces de conseguirlo porque tenemos ese potencial necesario.

Bibliografía
BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO. (2007). Real Decreto 1631/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas correspondientes a la Educación Secundaria Obligatoria. BOE, 5, 677-773.
DIARI OFICIAL DE LA COMUNITAT VALENCIANA. (2007) Decreto 112/2007, de 20 de julio, del Consell, por el que se establece el currículo de la Educación Secundaria Obligatoria en la Comunitat Valenciana. [2007/9717]


viernes, 12 de diciembre de 2014

Definición de “didáctica”. Agentes implicados en un proceso didáctico.

Es asombroso como una definición puede dar para tanto, escribir un artículo a partir de una frase a priori no es sencillo pero cuando es de educación da mucho de sí, ya que es nuestra asignatura pendiente.
Vivimos en un mundo donde todo cambia muy rápido, antes los libros eran de papel, ahora podemos leerlos a través de superficies electrónicas, la cocina tradicional se ha visto eclipsada por la vanguardista, hemos sustituido la mejor red social que teníamos, los bares, por hablar por el whatsapp… todo cambia menos la educación.
El aburrimiento continúa siendo la base de nuestro sistema obsoleto, que no busca el aprendizaje si no la certificación. La evaluación es un proceso bulímico, donde lo importante es tragar, vomitar y olvidar la información. Para conseguir que el aprendizaje suceda, tenemos que hacer reformas, cambios o lo que a algunos les gusta decir, una revolución educativa. Pero para ello, debemos tener clara la definición de didáctica y que agentes intervienen para ver dónde está el problema y corregirlo. 
Depende del autor que leas encontrarás una definición u otra sobre la didáctica, pero la más completa y utilizada es la que la define como la ciencia de la educación que estudia e interviene en el proceso de enseñanza-aprendizaje con el fin de conseguir la formación intelectual del educando. La didáctica tiene una doble finalidad, una parte teórica, que trata de adquirir y aumentar el conocimiento, y otra práctica que tiene como finalidad regular y digerir los conocimientos aprendidos, es aquí donde surge el proceso de enseñanza-aprendizaje. Para que esto se lleve a cabo, se necesita de cuatro agentes indispensables: los profesores, los alumnos, el contexto y los contenidos.
El actual sistema educativo español continúa basándose en principios y supuestos que han quedado en algunos casos bastante desactualizados. Los contenidos están diseñados para que los alumnos los memoricen, produciendo así enorme frustraciones y  la pérdida del interés y la curiosidad, los principales motores del aprendizaje. Aunque algunos profesores se van modernizando, en muchos colegios la tecnología usada no va más allá del aula y la pizarra, soluciones económicas de hace ya más de 200 años. El timbre, los horarios y la clasificación de los niños por edades responden al modelo de producción industrial que requiere entrenar para empleos repetitivos. Este sistema fue muy efectivo para sacar a las clases bajas del analfabetismo pero hoy no alcanza para cubrir los desafíos del siglo XXI. Ahora, la capacidad de imaginar, crear, investigar y trabajar en equipo es lo más importante, por lo que el objetivo de la educación debe ser el de ayudar a los alumnos a desarrollar todo su potencial para poder hacer frente a las adversidades de este mundo complejo y cambiante. Identificar y desarrollar sus talentos e intereses es una de las competencias que deben tener los profesores. Pero para eso son indispensables que las múltiples formas de enseñar sean flexibles y se adapten a cada niño. Donde el rol de los profesores cambiará, dejarán de lado las clases magistrales donde ellos eran los protagonistas y pasarán a ser guías, se encargarán de acompañar, estimular el interés y la curiosidad por el aprendizaje. También es necesario cambiar el tipo de evaluación, buscar una evaluación más continua donde se valore más el proceso de enseñanza-aprendizaje que la calificación obtenida, es decir la cualidad y no la cantidad.
El contexto social en el que vivimos está diseñado para una vida de consumo rápido, lleno de distracciones que no nos hagan pensar demasiado… Todo ello lo vemos también reflejado en las aulas, estamos acostumbrados a que la metodología utilizada sea la pasiva, donde los alumnos reciben los conocimientos, y ellos deben limitarse a memorizar.
La falta de consenso hace que tanto el contexto como los contenidos se vean modificados cada vez que hay un cambio de gobierno. Con los gobiernos conservadores vemos como los medios se ven reducidos, bajan las cuantías destinadas a becas, el dinero destinado a la educación pública… Y no sólo eso, los contenidos se ven fuertemente influenciados por el poder eclesiástico, reduciendo las horas de las asignaturas que potencian la creatividad y subvencionando a colegios donde se permite la segregación por sexos. Los gobiernos más progresistas han intentado reducir la fuerza de la iglesia en las escuelas y potenciar las asignaturas donde los alumnos piensan y reflexionan, que los eduque en valores y sean ellos los que creen su propia opinión, claro ejemplo de ello es la polémica Educación para la ciudadanía.
Una de las diferencias con otros países, que están en materia educativa a años luz de nosotros, es que ellos cuando detectan un fallo no cambian todo desde la raíz, hace una pequeña amputación y trasplantan lo que está mal. Pero aquí no nos paramos a ver que funciona y que no, directamente cambiamos todo el edificio, no dejamos que se asienten los cimientos para ver donde se crean las grietas y hacer pequeñas reformas y no derribar y volver a construir.
Creo que sabemos que cosas hay hacer, tenemos los medios para llevarlas a cabo, pero falta que nos creamos que somos capaces. Debemos de llegar a acuerdos porque como humanos tenemos la capacidad de dialogar y escuchar a todas las partes implicadas en la educación. Cambiar nuestra mentalidad es fundamental, dejar de basarnos en el pasado y en los métodos en los que fuimos educados y adaptar los métodos a las necesidades actuales. Es cierto, que nos sentimos más seguros sobre el terreno que conocemos, pero si desde la base, es decir, desde la educación cambiamos esta mentalidad, conseguiremos grandes éxitos y no sólo en la educación. Lo que hay que potenciar en los colegios, además de enseñar conocimientos, es utilizar métodos dónde se motive, esto no sólo hará que los alumnos disfruten en el proceso de enseñanza-aprendizaje, los animará a pensar y a ser críticos, sólo así se sentirán seguros ante cualquier situación y serán capaces de adaptarse a las nuevas necesidades que surjan.
Bibliografía
CONTRERAS, J. (1990): Enseñanza, currículum y profesorado. Madrid, Akal.
MALLART, J. (2000). Capítulo I Didáctica: concepto, objeto y finalidad. Didáctica general. Disponible en: http://www.xtec.cat/~tperulle/act0696/notesUned/tema1.pdf [Consulta: 2014, Diciembre 4]
MARQUÉS, P. (2001). Didáctica. Los procesos de enseñanza y aprendizaje. Motivación. Disponible en: http://www.redes-cepalcala.org/inspector/DOCUMENTOS%20Y%20LIBROS/TIC/PROCESOS%20DE%20EA.pdf [Consulta: 2014, Diciembre 4]

MENESES, G. (2007). El proceso de enseñanza-aprendizaje: El acto didáctico. Universitat Rovira i Virgili. Disponible en: http://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/8929/Elprocesodeensenanza.pdf?sequence=32 [Consulta: 2014, Diciembre 4]