Seguidores
Mostrando entradas con la etiqueta educación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta educación. Mostrar todas las entradas
domingo, 3 de mayo de 2015
Currículo y diálogo en las aulas de una sociedad globalizada
“El objetivo principal de la educación es
crear personas capaces de hacer cosas nuevas, y no simplemente de repetir lo
que otras generaciones hicieron” Jean
Piaget
Tras leer los tres textos y ver que fueron escritos hace más
de diez años, es mucho como para seguir sin tener claro: ¿cómo, por qué y para
qué aprendemos? La educación no sólo es el colegio, los profesores y los
alumnos, la educación depende del gobierno que este en el poder, de los métodos
que se aplican y lo que se pretende enseñar o a dónde se quiere llegar.
Vivimos en un mundo “globalizado” y “homogeneizado”
económicamente y dominado por las grandes potencias que ha llevado a aquellos
que no son partícipes de su beneficios “a encerrarse en la cultura, la religión
y la etnicidad como fuentes alternativas de significado e identidad”
(Hargreaves, A. 2003, p.60). La cuestión no es si estamos o no a favor de la
globalización, sino a qué tipo de globalización damos nuestro apoyo,
convirtiéndose este apoyo en una responsabilidad moral con los más
desfavorecidos de nuestro mundo. Esta globalización ha hecho que “las políticas
económicas de las naciones desarrolladas se parezcan cada vez más entre sí”
(Hargreaves, A. 2003, p.53) El autor pone el ejemplo de los Estados Unidos,
pero yo pondré un ejemplo más cercano, el 2010 y presionados por los mercados
el partido que gobernaba en España, a priori un partido de izquierdas, empezó a
implantar una serie de medidas, bueno mejor dicho recortes, que más bien se
asemejaban a la política que aplica la derecha neoliberal. Dos posturas, hace
tiempo completamente diferenciadas, que cada día se parecen más.
La globalización nos lleva a la estandarización pero “La
sociedad del conocimiento es un caballo de Troya: parece traer regalos, pero
también trae problemas” (Hargreaves, A. 2003, p.64), la globalización puede
llevarnos a la fragmentación, vivimos en un mundo donde los precios y el
mercado son más importantes que las relaciones sociales o culturales, y esto
acaba creando desigualdades.
El autor dice que “es evidente que la globalización
padece un gran déficit de moralidad” (Hargreaves, A. 2003, p.62), pero yo
añadiría que actualmente vivimos en un mundo egoísta, un mundo que solo se mira
su ombligo sin pensar si nuestras acciones están afectando al que está sentado
a nuestro lado, como para pensar en los países más necesitados o menos
desarrollados que nosotros. La globalización es una cuestión de responsabilidad
moral, deberíamos de replantearnos a donde queremos llegar.
Una de las cosas que nos debemos replantear, es la
educación, cómo la queremos y qué finalidad buscamos. “Los docentes que enseñan
más allá de la sociedad del conocimiento desarrollan no sólo el capital intelectual
de sus estudiantes, sino también su capital social” (Hargreaves, A. 2003, p.70)
En definitiva, lo que hay que potenciar en las escuelas además de enseñar
conocimientos, es motivar a los alumnos a pensar, a ser críticos porque sólo
así se sentirán seguros de hacer frente a cualquier adversidad con la que se
encuentren. Cuando nos acercamos al aprendizaje, mirándolo como un suceso
inacabado, transformador y mágico, lo convertimos en una experiencia de placer
que nos apodera para ejecutar el cambio.
Los docentes son las primeras
víctimas del fallecimiento de la democracia, ya que ven coartada su libertad en
las aulas. Vivimos en una sociedad donde se infravalora a los docentes, se
menosprecia su rol como agente socializador para preparar a las generaciones
futuras. Para ello deben de confluir los cuatro pilares que forman la
educación, por un lado encontramos los pilares del conocimiento, aprender a
conocer y a hacer y por otro, aprender a vivir juntos, que lo forman los
pilares de aprender a ser y a convivir. Pero todos estos valores se ven
afectados en una sociedad globalizada y capitalista como en la que vivimos,
donde la educación es un instrumento para crear individualismo y
competitividad.
La preocupación por la educación
viene de muchos años atrás, pues es bien sabido que la educación es el
instrumento con el que cambiar el futuro. Pero el sistema educativo tiene una
problemática básica que se ve agravada según el país y quien gobierne en él,
los principales problemas son los fines que tiene la educación y los medios que
se utilizan.
Los profesores según el gobierno
que esté, tienen potestad para decidir qué es lo que hay que enseñar en un
determinado momento, en función de qué y cómo habría que enseñarlo para
conseguir una máxima efectividad. Es competencia suya decidir qué tipo de
método aplicar para que el aprendizaje sea óptimo y satisfactorio. Los
gobiernos conservadores han hecho menguar esta autonomía al dictar leyes que
favorecen la planificación centralizada de la enseñanza y la evaluación externa
del rendimiento del alumnado, lo que supone importantes limitaciones en la
consideración del enseñante como profesional autónomo. Además, los recortes
presupuestarios en la educación han ocasionado un grave deterioro a las
condiciones laborales de los profesores.
Aristóteles ya constataba en su
tiempo la falta de consenso existente sobre el contenido y los medios de
enseñanza. Un ejemplo claro de falta de consenso es la última reforma educativa
que hemos tenido en España, una reforma que se ha llevado a cabo gracias a la
mayoría absoluta del gobierno, sin llegar a acuerdos con ningún partido de la
oposición y sin tener en cuenta a los docentes que son los que van a aplicar
esta nueva ley.
Es necesario que cambiemos el
chip, que aprendamos a pensar en términos de currículo, no sólo de su materia
sino del ciclo, etapa, centro o de cualquier situación de enseñanza y
aprendizaje. Los conocimientos, las habilidades y las actitudes que le permitan
tomar decisiones sobre el qué y el cómo de la enseñanza de manera crítica y
reflexiva. Pero por desgracia, el currículo tiene dos aspectos uno académico y
otro político, y estos últimos son los que deciden como enfocar el currículo.
Además de esto, existen dos problemas relevantes de la temática curricular, por
un lado el hecho de singularidad, irrepetibilidad y diversidad de las
situaciones educativas y por otro, por los filtros que ha de pasar el currículo
hasta ser llevado a la práctica: la administración, las editoriales y al final
los profesores.
Por ello es importante que se
tengan en cuenta unas condiciones mínimas como conocer las directrices del currículo
oficial, las características libres de prejuicio de la población en la que se
inserta el centro, llevar a cabo una reflexión crítica y saber la experiencia
previa de nuestro alumnado.
Pero nos queda por hablar de los
métodos a aplicar en las aulas, y esto nos lleva al tercer y último texto que
nos queda por comentar. Todo aprendizaje necesita de la comunicación y de que
confluyan todos los factores que la forman. Los elementos o factores de la
comunicación humana son: emisor, mensaje, receptor, código, canal, contexto. En educación, el emisor es el
profesor, es quien emite el mensaje en este caso el tema que se va a dar, el
receptor son los alumnos, son los que reciben la clase, el canal, en este caso
sería el aula, el código empleado sería el castellano o valenciano, el mensaje
la clase que se está impartiendo y por último la situación en la que se
desarrolla.
El diálogo comunicativo que nos
explica el autor del texto funciona cuando en este caso el alumno es capaz de
responder con una reiteración de lo que el profesor quería decir. Sin embargo,
esto no significa necesariamente que la persona que contesta tiene que estar de
acuerdo con el mensaje.
En el diálogo comunicativo debe
de aparece la comprensión, y ello puede llevarnos a encontrarnos con que la
respuesta vaya en desacuerdo con el mensaje. Es normal que existan en toda
comunicación acuerdos y desacuerdos, sobre todo en los diálogos comunicativos,
pero sólo esto se alcanza si se ha comprendido el mensaje.
La única cosa que puede romper la
lógica de la relación dialógica es un rechazo hacia un acuerdo para una
comprensión inicial, neutral, inocente. Este rechazo rompe la continuidad del
proceso dialógico. Y al romper esta continuidad, se rompe el mecanismo del
control de diálogo sobre sus participantes.
Este tipo de diálogo nos posibilita
a encontrarnos con diferentes puntos de vista y diferentes formas de ver y
conocer. A través de esta autorreflexión, mi encuentro con los otros me
cambiará y tendrá ligar el aprendizaje. La autorreflexión es siempre un espejo
de la reflexión, que es el funcionamiento ilusorio de la reflexividad
simétrica, del razonamiento a través del principio ilusorio de la simetría.
Si en las aulas conseguimos que
el diálogo comunicativo sea posible estaremos creando un ambiente donde el
alumno esta razonando y sacando sus propias conclusiones, estaremos formando
alumnos críticos y capaces de cuestionarse las cosas y debatirlas. Pero sin
desviarnos de la meta final que es que el mensaje se haya comprendido.
A diferencia del diálogo
comunicativo, que busca y requiere continuidad y comprensión, el diálogo
analítico busca las formas por las que la lectura indirecta <<puede
enseñarnos algo, puede resultar en sí misma instructiva>> (Felman, 1987,
p.79).
Lo que hace el diálogo analítico
<<al>> diálogo comunicativo es cambiar radical y profundamente los
términos de las discusiones sobre la verdad y sobre el papel que juega la
comprensión en la forma en que vamos a justificar relaciones sociales
<<deseables>>. Con el diálogo analítico, la pregunta no es: ¿qué
significa, en verdad y en realidad, este texto o este acontecimiento? Y con el
diálogo analítico, las justificaciones para la actuación no son una
consecuencia <<lógica>> o <<moral>> o
<<ética>> de la determinación de la verdad o de la realidad.
Recuperar el valor del diálogo en
la enseñanza como un proceso de comprensión interpersonal implica reconocer y
respetar las diferencias y considerar que éstas son oportunidades positivas
para alcanzar perspectivas nuevas. Crear el espacio para el diálogo en la
enseñanza entraña que no sólo el docente introduzca intereses que son propios
de su raza, su clase, su etnia, su género, sino estar abierto a los intereses
del otro y tener la posibilidad de escucha y de esa forma ser también alumno.
El diálogo en la enseñanza lleva,
según nos dice Burbules (1999, p.30), a cuestionar las jerarquías y las
concepciones tradicionales de la autoridad del maestro; a tolerar y apoyar la
diversidad; a no descansar en supuestos teleológicos sobre respuestas correctas
y verdades últimas; a no apoyarse en esfuerzos individuales aislados, sino en
relaciones comunicativas mutuas y recíprocas; y a mantener abierta la
conversación en el sentido tanto de que carezca de un término final cuanto de
invitar a una diversidad de voces y de estilos a que ingresen en él.
El aprendizaje tiene que ver más
con el desacuerdo que con el acuerdo, que tiene que ver más con el debate que
con la complacencia, que tiene que ver más con generar tu propio cuerpo de
conocimientos que con el asentimiento ante el discurso de otros. Es lo que
muchos pedagogos defienden en sus teorías, la necesitad de cambiar los roles en
las aulas, los profesores dejar de dar clases magistrales conocidas como método
pasivo o el método dogmático. Y que el protagonismo lo tenga el alumno, el
profesor ser un guía o mediador en el aula. Que el aprendizaje surja de las
interacciones entre los alumnos.
Docente y estudiantes tienen
mucho por aprender el uno del otro fuera de los contenidos programáticos. Que
el docente esté abierto y propicie el espacio para el diálogo en la enseñanza
permite expresar y crear comprensiones nuevas, reflexionar acerca de las normas
éticas o políticas y dirimirlas (Burbules, 1999, p.42), ampliar nuestras
comprensiones del mundo, de las personas y del conocimiento. De lo contrario,
muchos son los temas de interés que quedan silenciados sin posibilidad de salir
a luz, sin posibilidad de ser conocidos, de hacerse escuchar y por tanto, sin
posibilidad de llegar a acuerdos o desacuerdos para intervenir y lograr una
sociedad más justa e igualitaria.
Enseñar hoy debe incluir
dedicación a la construcción del carácter, de la comunidad, el humanitarismo y
la democracia en los jóvenes; ayudarles a pensar y actuar por encima y más allá
de las seducciones y exigencias de la economía del conocimiento.
En definitiva, se trata de
ofrecer una educación más humana, que respete la diversidad cultural en todas
sus dimensiones, que resalte el papel del lenguaje en la construcción del
significado y el conocimiento, que promueva el diálogo, la crítica, la
participación y que ayude a formar personas críticas y creativas que
contribuyan a construir una sociedad más democrática comprometida con el
desarrollo humano y natural de nuestro mundo.
Referencias bibliográficas
BURBULES, N. (1999) El diálogo en la enseñanza. Teoría y práctica.
Amorrortu Editores, Buenos Aires.
ELLSWORTH, E. (2005). Posiciones en la enseñanza (Vol. 10). Ediciones AKAL. Madrid; p.97-139.
FELMAN,
S. (1987) Jaques Lacan and the adventure
of insight: Psychoanalusis in contemporary culture. Cambrige, Harvard
University Press
HERNÁNDEZ,
F. H., & GIL, J. M. S. (1993). Para enseñar no basta con saber la asignatura. Paidós
Ibérica, Barcelona; p.35-54
MATA, À., & HARGREAVES,
A. (2003). Enseñar en la sociedad del
conocimiento: La educación en la era de la inventiva. Octaedro, Barcelona;
p.49-88
viernes, 12 de diciembre de 2014
Definición de “didáctica”. Agentes implicados en un proceso didáctico.
Es
asombroso como una definición puede dar para tanto, escribir un
artículo a partir de una frase a priori no es sencillo pero cuando es de
educación da mucho de sí, ya que es nuestra asignatura pendiente.
Vivimos en un mundo donde todo cambia
muy rápido, antes los libros eran de papel, ahora podemos leerlos a través de
superficies electrónicas, la cocina tradicional se ha visto eclipsada por la
vanguardista, hemos sustituido la mejor red social que teníamos, los bares, por
hablar por el whatsapp… todo cambia menos la educación.
El aburrimiento continúa siendo la base
de nuestro sistema obsoleto, que no busca el aprendizaje si no la
certificación. La evaluación es un proceso bulímico, donde lo importante es
tragar, vomitar y olvidar la información. Para conseguir que el aprendizaje
suceda, tenemos que hacer reformas, cambios o lo que a algunos les gusta decir,
una revolución educativa. Pero para ello, debemos tener clara la definición de
didáctica y que agentes intervienen para ver dónde está el problema y
corregirlo.
Depende
del autor que leas encontrarás una definición u otra sobre la didáctica, pero
la más completa y utilizada es la que la define como la ciencia de la educación
que estudia e interviene en el proceso de enseñanza-aprendizaje con el fin de
conseguir la formación intelectual del educando. La didáctica tiene una doble
finalidad, una parte teórica, que trata de adquirir y aumentar el conocimiento,
y otra práctica que tiene como finalidad regular y digerir los conocimientos
aprendidos, es aquí donde surge el proceso de enseñanza-aprendizaje. Para que esto
se lleve a cabo, se necesita de cuatro agentes indispensables: los profesores,
los alumnos, el contexto y los contenidos.
El actual sistema educativo español continúa
basándose en principios y supuestos que han quedado en algunos casos bastante
desactualizados. Los contenidos están diseñados para que los alumnos los
memoricen, produciendo así enorme frustraciones y la pérdida del interés y la curiosidad, los
principales motores del aprendizaje. Aunque algunos profesores se van
modernizando, en muchos colegios la tecnología usada no va más allá del aula y
la pizarra, soluciones económicas de hace ya más de 200 años. El timbre, los
horarios y la clasificación de los niños por edades responden al modelo de
producción industrial que requiere entrenar para empleos repetitivos. Este
sistema fue muy efectivo para sacar a las clases bajas del analfabetismo pero
hoy no alcanza para cubrir los desafíos del siglo XXI. Ahora, la capacidad de
imaginar, crear, investigar y trabajar en equipo es lo más importante, por lo
que el objetivo de la educación debe ser el de ayudar a los alumnos a
desarrollar todo su potencial para poder hacer frente a las adversidades de
este mundo complejo y cambiante. Identificar y desarrollar sus talentos e
intereses es una de las competencias que deben tener los profesores. Pero para
eso son indispensables que las múltiples formas de enseñar sean flexibles y se
adapten a cada niño. Donde el rol de los profesores cambiará, dejarán de lado
las clases magistrales donde ellos eran los protagonistas y pasarán a ser
guías, se encargarán de acompañar, estimular el interés y la curiosidad por el
aprendizaje. También es necesario cambiar el tipo de evaluación, buscar una
evaluación más continua donde se valore más el proceso de enseñanza-aprendizaje
que la calificación obtenida, es decir la cualidad y no la cantidad.
El contexto social en el que vivimos
está diseñado para una vida de consumo rápido, lleno de distracciones que no
nos hagan pensar demasiado… Todo ello lo vemos también reflejado en las aulas,
estamos acostumbrados a que la metodología utilizada sea la pasiva, donde los
alumnos reciben los conocimientos, y ellos deben limitarse a memorizar.
La falta de consenso hace que tanto el
contexto como los contenidos se vean modificados cada vez que hay un cambio de
gobierno. Con los gobiernos conservadores vemos como los medios se ven
reducidos, bajan las cuantías destinadas a becas, el dinero destinado a la educación
pública… Y no sólo eso, los contenidos se ven fuertemente influenciados por el
poder eclesiástico, reduciendo las horas de las asignaturas que potencian la
creatividad y subvencionando a colegios donde se permite la segregación por
sexos. Los gobiernos más progresistas han intentado reducir la fuerza de la
iglesia en las escuelas y potenciar las asignaturas donde los alumnos piensan y
reflexionan, que los eduque en valores y sean ellos los que creen su propia
opinión, claro ejemplo de ello es la polémica Educación para la ciudadanía.
Una de las diferencias con otros países,
que están en materia educativa a años luz de nosotros, es que ellos cuando
detectan un fallo no cambian todo desde la raíz, hace una pequeña amputación y trasplantan
lo que está mal. Pero aquí no nos paramos a ver que funciona y que no,
directamente cambiamos todo el edificio, no dejamos que se asienten los
cimientos para ver donde se crean las grietas y hacer pequeñas reformas y no
derribar y volver a construir.
Creo que sabemos que cosas hay hacer,
tenemos los medios para llevarlas a cabo, pero falta que nos creamos que somos
capaces. Debemos de llegar a acuerdos porque como humanos tenemos la capacidad
de dialogar y escuchar a todas las partes implicadas en la educación. Cambiar
nuestra mentalidad es fundamental, dejar de basarnos en el pasado y en los
métodos en los que fuimos educados y adaptar los métodos a las necesidades
actuales. Es cierto, que nos sentimos más seguros sobre el terreno que
conocemos, pero si desde la base, es decir, desde la educación cambiamos esta
mentalidad, conseguiremos grandes éxitos y no sólo en la educación. Lo que hay
que potenciar en los colegios, además de enseñar conocimientos, es utilizar
métodos dónde se motive, esto no sólo hará que los alumnos disfruten en el
proceso de enseñanza-aprendizaje, los animará a pensar y a ser críticos, sólo
así se sentirán seguros ante cualquier situación y serán capaces de adaptarse a
las nuevas necesidades que surjan.
Bibliografía
CONTRERAS, J. (1990): Enseñanza, currículum y profesorado. Madrid, Akal.
MALLART, J. (2000). Capítulo I Didáctica: concepto, objeto y finalidad. Didáctica general. Disponible en: http://www.xtec.cat/~tperulle/act0696/notesUned/tema1.pdf [Consulta: 2014, Diciembre 4]
MARQUÉS, P. (2001). Didáctica. Los procesos de enseñanza y aprendizaje. Motivación. Disponible en: http://www.redes-cepalcala.org/inspector/DOCUMENTOS%20Y%20LIBROS/TIC/PROCESOS%20DE%20EA.pdf [Consulta: 2014, Diciembre 4]
MENESES, G. (2007). El proceso de enseñanza-aprendizaje: El acto didáctico. Universitat Rovira i Virgili. Disponible en: http://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/8929/Elprocesodeensenanza.pdf?sequence=32 [Consulta: 2014, Diciembre 4]
CONTRERAS, J. (1990): Enseñanza, currículum y profesorado. Madrid, Akal.
MALLART, J. (2000). Capítulo I Didáctica: concepto, objeto y finalidad. Didáctica general. Disponible en: http://www.xtec.cat/~tperulle/act0696/notesUned/tema1.pdf [Consulta: 2014, Diciembre 4]
MARQUÉS, P. (2001). Didáctica. Los procesos de enseñanza y aprendizaje. Motivación. Disponible en: http://www.redes-cepalcala.org/inspector/DOCUMENTOS%20Y%20LIBROS/TIC/PROCESOS%20DE%20EA.pdf [Consulta: 2014, Diciembre 4]
MENESES, G. (2007). El proceso de enseñanza-aprendizaje: El acto didáctico. Universitat Rovira i Virgili. Disponible en: http://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/8929/Elprocesodeensenanza.pdf?sequence=32 [Consulta: 2014, Diciembre 4]
viernes, 28 de noviembre de 2014
La psicología del desarrollo. Vygotski y los procesos psicológicos.
Hace un mes no sabía nada sobre Vygotski, empecé a investigar y me sorprendió como hace 90 años alguien tuviera unas ideas tan innovadoras en relación a la educación. Lev Semionovich Vygotski (1896-1934) es considerado el precursor del constructivismo social, ya que su teoría sociocultural se centraba en la relación social. Desde el primer momento sentí curiosidad por saber en qué consistía este método, ya que la educación a la que estoy acostumbrada fomenta el individualismo.
Su teoría sociocultural se centra en cuatro pilares básicos. Uno de los pilares más destacados para mí, es la zona de desarrollo próximo, hoy en día muy pocos profesores conocen esta teoría y mucho menos sus repercusiones en las aulas. Los profesores siguen fomentando en las aulas un aprendizaje individualista y competitivo. La zona de desarrollo próximo es la posibilidad de aprender con el apoyo de los demás. Por lo que en las aulas hay que fomentar el trabajo en grupo, pero este concepto se ha mal entendido y se ha entendido el trabajo en equipo como el reparto de funciones sin ninguna interacción grupal. Vygotski define dos zonas que todos tenemos, una zona de desarrollo real, cuando somos capaces de hacer las cosas solos y a donde queremos llegar, la zona de desarrollo potencial. Pero hasta llegar aquí, hemos pasado por un aprendizaje e interiorización de conocimientos, los cuales hemos adquirido con ayuda de otros, como profesores, padres e incluso de compañeros que saben más que nosotros, es decir hemos necesitado de un andamiaje, como él define. Como dice Emerson (1983) la zona de desarrollo próximo «es un diálogo entre el niño y su futuro, no un diálogo entre el niño y su pasado»
La zona de desarrollo próximo se presentó como una promesa que permitiría resolver la actual discontinuidad entre dos grandes vías de expansión e investigación en la educación: la de la psicología centrada en los procesos de conocimiento y la de la psicología preocupada por la vida real y por los procesos sociales. La teoría del desarrollo vygotskiana como hemos dicho parte de la concepción de que todo organismo es activo, estableciendo una continua interacción entre las condiciones sociales y la base biológica del comportamiento humano. Para ello diferencia dos líneas, los procesos psicológicos elementales y los superiores. Los procesos psicológicos elementales los encontraríamos en la zona de desarrollo real, estos los encontramos tanto en niños como en animales. En cambio, los superiores, que aparecerían en la zona de desarrollo próximo, están presentes solamente en el hombre. Pero para que surjan los procesos superiores y el niño/adolescente alcance la zona de desarrollo potencial, necesita de instrumentos, y el más importante para que su teoría funcione, es el lenguaje.
Todos estos elementos teóricos que he nombrado los podemos aplicar en la educación. Puesto que el conocimientos se construyen socialmente, es conveniente que los planes y programas de estudio estén diseñados de tal manera que incluyan la interacción entre alumnos principalmente y no únicamente alumno y profesor, como hemos comentado ya, esto solo nos lleva a una enseñanza individualista y competitiva. Vygostki propone el trabajo colaborativo, en grupos, fomentando la participación y la discusión. Sólo así podemos aplicar su concepto de zona de desarrollo próximo, ya que es la posibilidad de aprender con el apoyo de los demás. Para ello es importante que el profesor cree ambientes propicios para fomentar la interacción, el debate, la reflexión… Para ello, el profesor plantea retos a sus alumnos para motivar a aprender, cuestionarse cosas…
Pero crear estos ambientes en las aulas consigue que los alumnos se conviertan en personas críticas, creativas y motivadas, capaces de plantarse ante las cosas que no comprendan o no vean correctas. Es por eso, que las ideas revolucionarias que tuvo Vygotski fueron censuradas por Stalin, a pesar de que ambos eran de ideología marxista, este último cuando llegó al poder y bajo el pretexto de que la educación era deficiente impuso un currículo cerrado, donde la teoría sociocultural de Vygotski no tenía cabida. No sólo eso, se redactó un decreto titulado “Sobre las Perversiones Paidológicas en el Sistema de Comisariado del Pueblo para la Educación”. Este decreto proscribió las pruebas psicológicas, así como la psicología, en el ámbito de la educación y de la industria. Muchos investigadores del área pasaron a formar parte de una lista negra oficial que prohibía sus obras. Es cierto que no vivimos en la Rusia de Stalin, actualmente vivimos en un sistema capitalista al cual no le interesa que la educación sea una fábrica de pensadores y críticos. Cierto es, que aquí no hay un currículo cerrado pero si un gobierno que utilizando su mayoría absoluta ha implantado un nuevo sistema educativo sin tener en cuenta a los demás partidos de la parlamento ni a especialistas para redactar esta reforma.
En conclusión, se trata de ofrecer una educación más humana, que respete la diversidad cultural en todas sus dimensiones, que resalte el papel del lenguaje en la construcción del significado y el conocimiento, que promueva el diálogo, la crítica, la participación y que ayude a formar personas críticas y creativas que contribuyan a construir una sociedad más democrática comprometida con el desarrollo humano y natural de nuestro mundo.
Referencias bibliográficas:
Baquero, R. (1996). Vigotsky y el aprendizaje escolar (Vol. 4). Bs. As.: Aique.
Lucci, M. A. (2011). La propuesta de Vygotsky: la psicología socio-histórica. Recuperado de http://www.ugr.es/~recfpro/rev102COL2.pdf
Piaget, J., & Vigotsky, L. (2008). Teorías del aprendizaje. Recuperado de http://files.geografiatbo2011.webnode.com.uy/200000254-ce4accf449/piaget%20%20%20y%20vigotsky.doc
Ivic, I. (2010). Lev Semionovich Vygotsky. Fundação Joaquim Nabuco. Recuperado de http://www.imetyd.org.mx/archivos/diplomado2011/articulos/vygotskys.pdf
BRUNER, B. Y. (2000). APORTES DE LAS TEORÍAS DE VYGOTSKY, PIAGET. Recuperado de http://www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/19513/1/articulo5-4-9.pdf
Carrera, B., & Mazzarella, C. (2001). Vygotsky: enfoque sociocultural. Educare,5(13), 41-44. Recuperado de http://www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/19544/1/articulo5-13-6.pdf
miércoles, 26 de noviembre de 2014
Montessori y la pedagogía científica
Hace alrededor de cien años la Dra. Montessori concibió un nuevo
método educativo basado en la estimulación y el respeto, basándose en
observaciones reales a niños. Este sistema de educación se basa en dos
importantes necesidades del desarrollo de los más pequeños: la necesidad de la
libertad dentro de los límites y un entorno cuidadosamente preparado que
garantiza la exposición a los materiales y experiencias. La creatividad tiene
fecha de caducidad a causa del sistema educativo y de la sociedad, el objetivo
principal de Montessori era ayudar a que cada niño a alcanzara su máximo
potencial en todos los ámbitos de la vida.
Nuestro sistema educativo acelera esa fecha de caducidad, ya que la
educación se entiende como el instrumento para crear trabajadores cualificados.
Los niños no tienen miedo al error, son capaces de afrontarse a cualquier
situación. Sobre todo, los niños entre 0 a 6 años tienen una mente absorbente,
con una gran capacidad de auto aprendizaje. El método Montessori permite que el
niño experimente la alegría de aprender, esto queda muy olvidado en las aulas
españolas.

Uno de los mayores problemas de nuestro sistema educativo es la falta de interés que hay en el alumnado por aprender. El sistema educativo español debería tener en cuenta la educación en estas edades y potenciar ese interés por descubrir cosas porque al final y al cabo, lo que se está haciendo es aprender. Pero siempre nos chocamos con el mismo muro, y más cuando nos encontramos con gobiernos liberales, ya que ayudar a los alumnos a investigar y preguntarse el porqué de las cosas, acaba creando ciudadanos libres y críticos. En las aulas, el profesor debería de ser un mero guía, creando en clase un ambiente de misterio para que al alumno tenga curiosidad por saber más.
viernes, 21 de noviembre de 2014
El krausismo en España. Principios teóricos y seguidores
Después de escuchar que fue el krausismo, como llegó y se implantó en España, sentí estar viviendo en aquella época. La realidad es que actualmente seguimos defendiendo muchos conceptos que el krausismo defendía y algunos se niegan a implantar. Se pretendía desarrollar alumnos libres y críticos, llevar la educación a todas las clases sociales. La épica y la honestidad por encima de todo, libertad religiosa y co-educación, son las principales características del krausismo.
Me sorprendió como, a pesar de haber pasado más de 100 años, seguimos con los mismos problemas. Las alternancias de gobierno hacen que según quien este en el poder la educación se enfoque de una forma o de otra. El krausismo tuvo sus momentos de auge, sobretodo con gobiernos progresistas, que les permitían una libertad de cátedra. Todos los avances que consiguieron desaparecieron con la llegada de la Guerra Civil.
Actualmente, estamos gobernados por un gobierno neoliberal que ha implantado una nueva ley educativa, y que en el siglo XXI contrasta mucho con lo que ya defendía los krausistas, empezando por los recortes en educación, la co-educación... Los krausistas defendían que el hombre y la mujer debían estudiar juntos, y a día de hoy vemos que los gobiernos liberales quieren subvencionar a este tipo de educación, cuando ya en el siglo XIX se empezaba a extinguir.
Pero, centrémonos en secundaria… Es bien sabido que las asignaturas de plástica y música permiten que el alumno piense y desarrolle su creatividad, asignaturas que ven reducidas sus horas con gobierno neoliberales que buscan en la educación crear robots. El problema que tiene nuestro sistema educativo es principalmente ese, que no permitimos a los alumnos desarrollarse libremente y pensar, es un sistema donde sólo se memoriza. Parece mentira que famosos nobeles españoles procedan del krausismo y que en el XXI sigamos repudiando la idea principal de hacer del alumno un libre y crítico.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

.jpg)
